El 4 de febrero de 1982, la sangrienta dictadura de Galtieri secuestraba a la joven obrera y militante del Partido Socialista de los Trabajadores (PST), Ana María Martínez. “Rosalía” era el apodo de clandestinidad con el que ella militaba.El secuestro ocurrió a plena luz del día en Villa de Mayo, Gran Buenos Aires, barriada obrera donde vivía. Diez días después aparecería asesinada cerca del Río Luján. Ana María fue la última victima del “glorioso PST”, quien tuvo más de 100 asesinados y desaparecidos entre la Triple A y la dictadura Un mes y medio después de su asesinato, el 30 de marzo, un paro general y una gran movilización en Plazo de Mayo ponían en jaque la dictadura. El 2 de abril las tropas argentinas desembarcaban en Malvinas, y con la derrota en la contienda, caería la dictadura.Ana María está presente. Como cantamos en cada movilización “en cada lucha ellos están y con un mundo socialista volverán”
Lázaro fue asesinado por una patota del MPN neuquino en plena democracia K. El ataque sigue impune por el rol encubridor de los gobiernos nacional y provincial y la justicia que mira para otro lado.
Sobisch, el ex gobernador y candidato a presidente no puede eludir su responsabilidad política. La muerte de Lázaro trajo congoja entre las filas militantes, pero también el reconocimiento de un ejemplo a seguir. Con sus 80 años y más de 20 militando estaba presente en todas las actividades fue siempre solidario con los que lo rodeaban. Hoy el Poder Judicial busca consagrar la impunidad, Quienes fuimos sus compañeros en el MST y también todas las organizaciones sociales y políticas debemos seguir reclamando justicia.
¿Cómo lo mataron y porqué?
Neuquén, al igual que muchas provincias o municipios del gran Buenos Aires, se maneja con caudillos y con un régimen autoritario, de represión a los que cuestionan y luchan, valiéndose de policías o grupos de choque. Hace 2 años ya, la provincia se vio convulsionada por el repudio provincial y nacional que generó el asesinato de Carlos Fuentealba, un docente que reclamando por sus derechos fue ejecutado por la policía en la ruta. La reacción popular y las masivas movilizaciones realizadas truncaron las ambiciones de Sobisch de ser un candidato con aspiraciones presidenciables.
Este hecho generó además rencor político del MPN hacia todos los sectores sociales, sindicales y políticos que luchamos por justicia, logrando encarcelar al autor material, el cabo Poblete y luchando porque además pague el ex gobernador que había dado la orden de desalojar la ruta.
A su vez, la justicia que nos había sacado la posibilidad de presentarnos a las elecciones nos puso en la necesidad de realizar una campaña de afiliación. Fue entonces que, hace 2 años ya, Lázaro Duarte, quien vivía en la provincia de Buenos Aires se dispuso a ir a reforzar la actividad de los compañeros de Neuquén. Para lograrlo realizamos actividades frente al hospital y en los barrios, acciones que pusieron muy nerviosos a numerosos punteros que vieron invadidos sus “cotos”.
Era una madrugada de enero y Lázaro junto al “Cordobés” dormían en el local central, cuando alguien se acercó a la puerta y dijo venir de parte de los dirigentes de la regional, a quienes mencionó por su nombre. A través de este engaño atacaron al compañero que abrió la puerta. Lázaro, que dormía, despierta al escuchar los gritos y sin dudar sale a defender a su compañero y es apuñalado. Los agresores escaparon en un auto que los esperaba afuera. Lázaro es internado con numerosas heridas que tocan su corazón y demás órganos vitales.
El MST en Neuquén y en el resto del país comienza una campaña por el esclarecimiento y que la causa no se caratule como un robo sino como lo que fue, un atentado a un local partidario “en democracia”. Los familiares de Lázaro viajaron para acompañarlo al igual que Vilma y dirigentes nacionales. Todos seguimos la evolución de su salud pero lamentablemente tras un mes de luchar por su vida, fallece.
La (in)justicia
Rápidamente funcionarios, policías y medios salieron a decir que fue un robo, un hecho delictivo común. ¿Alguien puede pensar que hay algo de valor en un local de izquierda claramente identificado? ¿Cómo sabían los nombres de los militantes? ¿Por qué después del ataque no se llevaron nada? Mientras Lázaro la peleaba, la justicia negaba que fuera un hecho político, se dejó pasar tiempo valioso; los jueces y fiscales amigos del poder trataron y tratan de desviar y cajonear la causa en un claro intento de consagrar la impunidad.
Lázaro, un ejemplo de militancia y compañerismo
A pesar de lo doloroso de la situación y de seguir luchando por justicia, también nos permitimos un momento de reflexión sobre qué tipo de militancia hace falta para transformar la sociedad.Muchos somos los que no nos resignamos a un país que podría alimentar a 400 millones de personas y tiene hambrientos. En un mundo con 1.000 millones de personas que no tienen para comer y con potencias que nos están empujando a la catástrofe ecológica.
Los medios y el imperialismo tratan de que la sociedad, los trabajadores y los sectores más humildes no participen en la vida política porque desean profundamente que nada cambie y seguir con este sistema de hambre y caos. Muchos reproducen esas campañas acostumbrados a tanto engaño y entrega de los partidos del sistema. No militar, no involucrarse, no participar y que la gente tenga escepticismo de que las cosas cambien es lo que ellos quieren que pienses.
Lázaro era un militante por el Socialismo. Militando en Morón desde hacía más de 20 años estaba siempre en primera fila para encabezar todas las actividades que el partido le proponía ya sea salir a pintar, participar de las movilizaciones o hacer volanteadas, nunca se quedaba quieto en un lugar. Su vitalidad era contagiosa. Callado, aunque muy atento, sus compañeros más cercanos destacan que se aseguraba de cada militante estuviese cómodo. Era herrero de oficio y estaba siempre dispuesto a hacer las reparaciones que hicieran falta en el local. Le costaban las cuestiones de politización y reuniones, pero no faltaba. Viajó por muchas provincias ayudando en tareas de legalidad electoral que era una de sus especialidades. Lázaro tenía juveniles 80 años al momento de dejarnos, hace 2 años ya, pero su abnegación militante es un legado de nuestra tradición partidaria así como su eterna sonrisa que nos sigue iluminando.
Ese compañerismo, esa moral y ética fue la que lo llevó a que lo terminaran apuñalando. Con sus 80 años no dudo en enfrentarse a mano limpia, en trenzarse con 3 patoteros que estaban atacando a su compañero en su local. No solo hay que tener coraje, también hay que saber, hay que sentir que la vida del compañero se defiende con la propia, que si tocan a uno nos tocan a todos. Lázaro lo sabía; Lázaro lo sentía y ese es su ejemplo y su legado.Las nuevas camadas de luchadores que día a día se incorporan a la lucha, enfrentando al gobierno, las patronales, los sindicalistas vendidos tienen por delante nuevos para dar. Primero ver que en los vaivenes de la lucha a veces se gana, las más de las veces se pierde y lo que se gana al tiempo te lo van a querer sacar. Para obtener triunfos permanentes para los trabajadores, tenemos que prepararnos para gobernar. Sólo terminando con el PJ, la UCR y los partidos del sistema capitalista podemos dar vuelta la tortilla, que no haya hambre ni desocupación. Que tengamos una educación y salud que esté al servicio de las necesidades de las mayorías y no ser de calidad cuando son para los que tienen plata. Los grandes grupos económicos que amasan fortunas con la explotación de los trabajadores van a querer que sigan gobernando sus amigos. Necesitamos construir una herramienta política para que no gobiernen más los que generan desocupación, hambre y explotación. Necesitamos una organización que sea capaz de enfrentar las patotas y las policías que reprimen a los luchadores. Necesitamos un lugar donde todos los luchadores, provengan de donde provengan, se sientan cuidados, en un lugar donde pueden hablar y ser escuchados, donde sean parte de las decisiones. Necesitamos esa izquierda, militante y combativa, que en cada gremio lucha por la unidad de los trabajadores con la mayor democracia sindical. Necesitamos construir ese partido con miles de Lázaro. Es la tarea que encaramos desde el MST.
En este aniversario saludamos a su hijo Luis, militante del MST. También a su esposa Rufina, a Ana, hermana de Luis y a sus hijos Nahuel y Daniel. Vamos a seguir exigiendo el fin de la impunidad y el castigo a los responsables materiales y políticos del asesinato. Compañero Lázaro ¡Hasta el socialismo siempre!
Sin control alguno de la Legislatura y la Defensoría o cualquier otro organismo que implique algún tipo de representación popular, el 5 de febrero debutó la policía de Macri.
Escribe: Marcelo Parrilli, Diputado por la Ciudad (MST)
La Defensoría y la Legislatura no controlan porque esta última no se reunió para formar la comisión especial que ordena la Ley 3255. Otra posible forma de control popular, a través de los Foros de Seguridad Pública, tampoco se efectuará porque Macri vetó la ley que los creaba. Estas graves omisiones en materia de control se suman a la decisión de Macri de vetar la Ley 3298, que creaba el Comité de Prevención contra la Tortura, enmarcado en varios tratados internacionales. Así, la Metropolitana, desde lo legal e institucional, no tiene control alguno en su integración y en áreas clave de su funcionamiento. Por ahora la Metropolitana actuará en la Comuna 12, que abarca Saavedra, Coghlan, Villa Urquiza y Villa Pueyrredón. Son unos 850 efectivos, 500 de ellos a las calles, de los que un 70% provendría de la Federal y otro 10% de la Bonaerense. Aparte de que nadie sabe sus antecedentes, esto confirma que, de “nueva”, la policía macrista tiene poco y nada. Con su policía, Macri ya suma varios escándalos. Primero puso de jefe al ex comisario, represor y pro-genocida Jorge “Fino” Palacios. Hubo resistencia. El Fino tuvo que renunciar y hoy está preso y procesado. Después saltó otro escándalo por las escuchas ilegales de Ciro James. Ese espía también está procesado y en su caída arrastró al ministro de Educación. Todos esos antecedentes generaron un fuerte rechazo social que obligó literalmente a que la Legislatura aprobara una medida de control, que fue la mencionada Ley 3255. Lamentablemente la Legislatura no suprimió la conformación de la supuesta nueva policía, como creemos necesario nosotros dado su carácter represivo. Recordemos que cuando se creó, el bloque K, la Coalición y el PS aprobaron la ley macrista. Ante los escándalos, en diciembre y casi por unanimidad se aprobó la Ley 3255 que ordenó crear una comisión especial por 90 días para evaluar el ingreso a la Metropolitana del personal que viene de otras fuerzas. Obviamente, un control tan elemental debe ser previo a que tal cuerpo entre en funciones. La propia ley establece que, a siete días de votada como máximo, se debía formar esa comisión con los diputados de las comisiones de Seguridad y de Derechos Humanos y la Defensora del Pueblo. No es que nosotros creamos que una comisión va a lograr una policía “limpia”. Pero si todos los bloques en ese momento lo consideraron urgente, si fueran coherentes deberían sesionar, formar la comisión y controlar al personal policial. A hoy el plazo está supervencido y la comisión no se formó. La Metropolitana circula por Buenos Aires, con armas y picanas eléctricas, pero sin ningún control previo. ¿Y alguien podría asegurar que entre esos 850 efectivos Macri no tiene otro Palacios, otro James o alguno similar? Para colmo, de vocero policial Macri ha puesto a un ex vocero del ejército de Israel, que justifica las masacres de palestinos como “daños colaterales”... El lanzamiento de la Metropolitana es una medida propagandística y electoral de Macri, que quiere postularse a presidente. Y un desesperado intento de tener una policía para enfrentar las protestas sociales. Asimismo es su ariete para perseguir a los sectores más desprotegidos con la excusa de proteger el espacio público: personas en situación de calle, vendedores ambulantes, artistas callejeros, artesanos, manualistas, trapitos y todos aquellos a los que el modelo social del PRO considera indeseables. Frente a esto hay que mantener la movilización popular y exigir que se derogue la ley que dio origen esta nueva fuerza represiva. Y el viernes 19 participar de la marcha contra la Metropolitana que sale a las 17.30 del Obelisco hacia la Jefatura de Gobierno.
Solidaridad incondicional respetando la soberanía del país
En Haití la tierra se sa- cudió brutalmente contra un pueblo pobre y digno. Llamamos a todos los gobiernos y organizaciones a reaccionar con la misma fuerza que ha hecho el terrible terremoto. Es eso lo que merece la población haitiana. Llegó la hora de hacer una autentica solidaridad con un pueblo que ha hecho historia en nuestro continente y que se hoy es lo más pobre, ha sido consecuencia que fue llevado a la extrema situación por la expoliación que ha sufrido por las potencias imperialistas dominantes. ¡Es la hora de la solidaridad pensando y exigiendo también en una reparación histórica de Haití!
Imperialismo y catástrofes permanentes
En efecto, Haití vivió procesos extremos a lo largo de su historia. Fue el país más rico de América Latina colonial, entre los primeros exportadores de azúcar del mundo en el siglo XVIII. Pero la riqueza de la tierra se convirtió en pobreza de los hombres. Los esclavos africanos trabajaban como animales para edulcorar los cafés y tés europeos. En 1792, Haití fue escena de la primera revolución social esclava del planeta. Fue Haití el principal responsable de forzar a Francia a abolir la esclavitud en su imperio. Los haitianos revolucionarios de 1792 colocaron hasta los jacobinos franceses contra la pared, y fueron por eso llamados “jacobinos negros”. Se Constituyó una valiente “República Negra”. En 1802, Napoleón decretó la vuelta del sistema esclavista en sus colonias del sur. Haití se sublevó nuevamente, y en 1804 su pueblo conquistó la independencia política nacional. Fue el primer país latino americano que se emancipó (formal y parcialmente) del yugo europeo. Las elites latinoamericanas atravesaron el siglo XIX bajo el fantasma de la revolución esclava en Haití. Ya Haití atravesó el siglo XIX siendo asediado por los norteamericanos, que se posesionaron y golpearon los gobiernos cual si el país fuese un juguete. Después de la invasión de los marines en 1888, el más largo período de intervención yanqui duró de 1915 a 1934. De 1957 a 1986, el país fue subordinado a la dictadura de los Duvalier (Papa Doc y su hijo, Baby Doc). Con las tropas paramilitares aterradoras llamadas los “tonton macoutes”, los Duvalier profundizaron el cuadro de miseria y violencia, y sometieron el país a una dictadura marcada por asesinatos y desapariciones de más de 30 mil personas. Más allá del crecimiento astronómico de la deuda pública del Estado haitiano, anulando cualquier posibilidad de soberanía. Después de sucesivas juntas militares provisorias de gobierno, Jean-Bertrand Arístide se volvió presidente en 1990. Sin embargo fue golpeado por militares en el año siguiente. Después de más una sucesión de golpes y contragolpes, Aristide volvió al poder en 2001. En medio de una ola de protestas que en parte fueron fomentadas por el mismo imperialismo yankee, este lo sacó del poder y lo llevó para el exilio en África en 2004. Con el pretexto de pacificar el país desde entonces entraron las tropas de la Minustash que Brasil comanda.
El saldo negativo de 5 años de “acción humanitaria” en Haití: solo las multinacionales agradecen
Con 9 millones de habitantes, 95% negros. 47% de la población mayor de 15 años es analfabeta. Con el PIB per capita más bajo de América Latina, Haití solo supera algunos países de África y Nepal. De 7 mil millones del PIB, 40% corresponde al envío de remesas por haitianos que viven en el exterior, sobretodo Miami y Nueva York. La distribución de renta es también de las más desequilibradas del mundo: los 10 más pobres logra 0,7% de la renta nacional, mientras los 10 más ricos logra 47,7% de la renta. Con eso, 80% de la población sobrevive bajo de la línea de pobreza, o sea, con menos de 1 dólar diario. 75% de las casas no poseen saneamiento básico, más del 60% de la población no tiene acceso a él agua bebible y no hay servicio de colecta de basura. El desempleo alcanza 80% de la población, y el salario medio no llega a 50 dólares mensuales. La tasa de mortalidad infantil es a más alta de América Latina y solamente 24% de los partos reciben servicio médico. La expectativa de vida es de 49 años. Después de 5 años de supuesta ayuda humanitaria de las fuerzas extranjeras liderada por el Brasil bajo la Misión de las Naciones Unidas para Estabilización Política de Haití (Minustah), la situación del país permanece inhumanamente inalterada. Las tropas azules de la ONU reprimieron duramente protestas populares, violentaron las rebeliones civiles, y no produjeron acciones sociales y políticas capaces de redistribuir la renta y crear condiciones de educación y salud en el país. La estabilidad política prometida, a lo que parece, tuvo una única y exclusiva función: garantizar la presencia de las multinacionales en el país y crear nuevos flujos de capital.
El terremoto del día 12: convertir la intervención militar en inversión social y humanitaria
En ese momento, con la tragedia sin precedentes del terremoto del día 12, urge transformar todo contingente militar de la ONU en efectiva ayuda humanitaria al país. No son necesarias armas: violentar el pueblo que saquea supermercados no es la mejor manera de ayudar. Es urgente enviar alimentos, agua potable, ropas, medicinas, y otros productos de necesidad básica incluso por paracaídas si es necesario. La dificultad de llegar al local es uno de los principales obstáculos. La situación de caos y desamparo es extrema. El pueblo de Porto Príncipe duerme en las calles, con miedo de nuevos temblores. La estimativa del presidente René Préval es de 30 mil a 50 mil muertos. Muchas personas aún están bajo escombros y hay una cantidad indefinida de heridos. Es preciso que toda la inversión bélica brasilera en Haití sea inmediatamente convertida en inversión social y humanitaria. Esa es hoy la principal exigencia que todos debemos hacer al gobierno brasilero. Se dice que la ayuda internacional prometida hasta hoy solo significa el 3% do PBI do Haití. Exigimos que sea multiplicada varias veces. Que todos los países y organizaciones financieras internacionales decidan anular la deuda del país con ellas.
Los Kirchner mintieron cuando dijeron que era un tema terminado. Le quieren seguir pagando a los usureros a costa de mantener y agrandar la deuda interna con el pueblo.
Mientras la crisis económico-político- institucional se sigue profundizando y Redrado no se decide a dejar el BCRA, muchos se preguntan: ¿Cristina se volvió loca y le dio “la fiebre del pago”?. Nada de eso. Los Kirchner tienen una larga trayectoria de pagar la deuda. Así lo hicieron con el megacanje primero, con los diez mil millones que le pagaron al contado al FMI y que ahora termina en este embrollo del Fondo del Bicentenario para pagarle más de 6.500 millones de dólares a los bonistas externos. Por eso, más allá de los dobles discursos a los que nos tienen acostumbrados, este último intento de pagar es parte indisoluble de la estrategia del gobierno. No debemos permitirlo, ni un peso más debe salir del país para pagar la fraudulenta deuda. Cuando hace ya más de un mes Cristina anunció que crearía el Fondo del Bicentenario, es decir, destinaría más de 6.500 millones de dólares de las reservas del Banco Central a pagar a los bonistas extranjeros que habían quedado por fuera del canje, nunca se imaginó la tremenda crisis económico-político-institucional que se le venía encima. Nunca pensaron que un servil alumno del establishment como Martín Redrado se opondría a que se usaran las reservas para cancelar estas “obligaciones de pago”. Para un lector distraído, esta situación aparecía como el mundo del revés, donde la «progresista» Cristina quería pagar la deuda y el liberal Redrado se oponía. Nada más lejos de la realidad. Como veremos los Kirchner tienen una larga trayectoria de pagar la deuda, de hecho el matrimonio ha sido el que más plata al contado ha pagado en la historia del país. Por más dobles discursos, cubiertos con un barniz de progresismo que pronuncien, los datos son incontrastables, el pago religioso a los acreedores ha sido la línea roja que guió siempre la conducta del gobierno. Y si hoy se ha desatado esta profunda crisis, no se debe a un cambio de conducta ni de roles como pretenden desde la oposición tradicional, sino a profundos cambios en la situación política del país, con un gobierno extremadamente débil y enfrentado con las masas, con la burguesía dividida y con dudas de la capacidad de Cristina de continuar sirviéndole para sus grandes negocios, con una oposición que pretende rearmarse y trata de sacar tajada de los desatinos del gobierno.
El pasado los condena
Para ubicarnos de qué estamos hablando cuando decimos que la línea estratégica del gobierno de los K fue siempre pagar, hagamos un poco de historia. Cuando Néstor asumió la presidencia, el país tenía muy frescas las llamas del Argentinazo por un lado, y por otro contaba con el colchón que significó la devaluación aplicada por Duhalde que garantizaba buenos negocios para la gran burguesía nacional que unánimemente apoyó su gestión. Sumado a esto la Argentina había declarado el no pago (default) de 103.000 millones de dólares, de un total de 190.000 millones que se debían, ya que al FMI, al BM y al BID que eran considerados “acreedores privilegiados” nunca se les dejó de pagar ni se les cuestionó su deuda. Fue para 2005 cuando los buitres consideraron que esas llamas se habían apagado y había que presionar nuevamente para cobrarse estos 103.000 millones. Kirchner, con su acostumbrado doble discurso, nos vendió el “megacanje” como la mejor negociación del mundo. En realidad lo que hizo fue reconocerle a los acreedores externos 62.000 millones de dólares de una deuda que era cuestionada, incobrable, por 35.000 millones de bonos nuevos, frescos, o sea la quita real presentada como maravillosa fue de sólo 27.000 millones, sobre un total de 190.000 iniciales y que encima con los intereses pactados a 33 años, termina otra vez superando lejos los 190.000 iniciales. La deuda que fue canjeada, volvió otra vez a manos de los bancos ya que los bonistas privados no pudieron aguantar y tuvieron que vendérselos a menos de su valor nominal. Encima, con estos nuevos bonos: “La Argentina renunció a cualquier objeción sobre la legitimidad de las acreencias” dicho en palabras simples, Néstor renunció a verificar si los papeles de deuda que poseían eran reales o truchos El megacanje fue un “meganegocio” para los acreedores y un gran pirulín que vendió el gobierno hace ya cinco años. Claro eran otros tiempos, Néstor contaba con el apoyo de la gran burguesía, la oposición era inexistente y los medios de comunicación untados por los dineros de la propaganda oficial cantaban loas a la negociación. Ya al final del gobierno de Kirchner, el FMI viendo que el país tenía reservas, que la popularidad del presidente bajaba y el gasto público crecía a la par de la necesidad de compra de voluntades, decidió apretar el acelerador y exigirle el pago de 10.000 millones de dólares. Nuevamente afloró el doble discurso y fue entonces que nos quisieron vender que pagando al contado esos 10.000 millones, estábamos pagando la deuda externa y que ya nadie se metería en nuestras cuentas, que nos librábamos para siempre del FMI y otras mentiras por el estilo. Pagamos y seguimos debiendo más de 160.000 millones de dólares. Claro que para hacer esta negociación los Kirchner tuvieron que salvar a Martín Redrado de una causa para que pusiera la firma y se concretara el pago. Sí, el mismo Redrado que ahora aparece como opositor a la utilización de las reservas. Ahora, crisis económica mundial por medio y con un gobierno decadente, cuestionado por todos y con un panorama de crecimiento del déficit y caída en la recaudación, nuevamente los buitres internacionales vienen por la plata que sangre, sudor y lágrimas le cuestan al pueblo argentino. Esta vez los que vienen a rapiñar son directamente los bonistas extranjeros que no entraron en aquel megacanje del que hablamos, reclaman en papeles más de 20.000 millones de dólares más otros 10.000 de intereses. Esta deuda con los bonistas y el Club de París es de las más truchas porque más de la mitad es deuda contraída por la dictadura y lo que Cristina pretende reconocerle es casi el 35% del total original, cuando en el 2008, sin hacer ninguna negociación brillante, la misma no valía más del 20%. Vienen con todo y apurados porque temen que con las condiciones de crisis actuales, se empiecen a evaporar las reservas del Central y no puedan cobrarlos más. Es para pagar a estos chupasan-gres que Cristina quiere usar las reservas que se juntan gracias al esfuerzo del pueblo argentino.
¿Por qué quiere pagar?
Cualquiera podría preguntarse, si lo bonistas quedaron fuera del megacanje y hace años que están sin cobra, ¿cuál es el apuro de pagarles ahora y generar todo este lío? Sobre todo estando el gobierno tan débil y habiendo tanto descontento interno, ¿qué necesidad tiene Cristina de profundizar su crisis, pudiendo utilizar esa enorme cantidad de plata para atender otras demandas más urgentes? Para responder a interrogantes de este tipo, uno tiene que ubicarse en la lógica del gobierno y no desde la lógica común del pueblo y sus necesidades. Los Kirchner, por más barnices de progresismos que se den encima, son un gobierno que responde hasta la médula a los intereses de la gran burguesía nacional e internacional. Esta burguesía hoy no tiene prácticamente nada de nacional, o son socios minoritarios de las grandes multinacionales o sus intereses son completamente comunes con el gran capital económico-financiero internacional. Por eso cuando las condiciones externas de crisis mundial aprietan, los pulpos intentan recuperar dinero de cuánto lugar puedan. Las reservas declaradas por casi 50.000 millones por la Argentina son un excelente lugar donde cobrarse. Por otra parte, y esto era sabido ya hace más de cinco años, las obligaciones de pago de los bonos emitidas por el país son impagables, sencillamente porque el monto global de la deuda es igual al PBI del país y los intereses acordados son superiores al crecimiento del mismo PBI. Dicho sencillamente, jamás podremos pagar lo que debemos y sus intereses porque los intereses crecen más de lo que se recauda. Cuando por circunstancias excepcionales, como puede ser el valor de los granos como la soja, se recauda más de lo previsto, entonces se recrea la ilusión que vamos a salir, que acumulamos reservas, etc. Pero la realidad es implacable, más tarde o más temprano, ese veranito se acaba y se entra en zona de peligro. Es lo que estamos viendo ahora, que cae la recaudación, aumenta el déficit fiscal y peligra la capacidad de pago. Primero Cristina echó mano a los fondos de las AFJP-ANSES, pero esto también se acaba. El gobierno necesita plata fresca, porque no hay inversiones netas que garanticen un aumento real del PBI y un crecimiento de la economía que permita pagar con recursos propios. Por eso, en la lógica del gobierno, si pagan estos 6.500 millones, tienen la esperanza de ser considerados un país normal, que cumple con sus obligaciones y por lo tanto tiene derecho a crédito externo a menores intereses, lo que en su calculadora le permitiría ir tirando y ver si llegan sin un estallido económico al 2011. En definitiva, el pagar para Cristina es un intento de mostrar un país más serio, lo que mejoraría las relaciones con el gran capital nacional e internacional y conseguir dinero fresco a intereses menores. Finalmente el utilizar las reservas para pagar la deuda, le permite a Cristina utilizar la plata que en el presupuesto de 2010 estaban destinados a pagar la deuda, para usos políticos propios, lo que todos conocemos como la “compra de voluntades” con la idea de que Néstor vuelva a presentarse a elecciones en el 2011. Lo cierto es que al pagar se está dilapidando la plata del pueblo en el pozo ciego de la usura internacional. Significa una vuelta de rosca más al endeudamiento, por mucho más de los 6.500 que se pagarán ahora y una nueva vuelta al circulo vicioso de pagar para endeudarse más y volver a pagar lo impagable.
La oposición también quiere pagar En este mundo del revés del que hablamos, ahora pareciera que reconocidos chupamedias del imperialismo como los radicales con Cobos y Morales a la cabeza, Macri o la propia Carrió, se han vuelto los paladines en la defensa de las reservas del pueblo argentino. Nada más lejos de la realidad. De lo que se trata es de oportunismo político. Ellos vieron débil al gobierno, desprestigiado ante el pueblo y entonces trataron de aprovecharlo para ponerse en la vereda de enfrente y aparecer como opositores. Sobran los ejemplos para ver que los radicales siempre tuvieron la política de pagar con el hambre del pueblo desde Alfonsín hasta De la Rúa. Fue Alfonsín quien mientras en la campaña electoral del 83 decía que había que revisar la legitimidad de la deuda terminó pagando puntualmente todos los vencimientos de la misma y si se tuvo que ir antes, en medio de la hiperinflación fue sencillamente porque con los pagos fundió al país dejándolo al borde de la ruina. Lo mismo le pasó a De la Rúa, al que de nada le valieron los canjes de la deuda ni corralitos, fue su ministro de economía quién no tuvo mejor idea de intentar bajar el salario de los estatales para precisamente, pagar la deuda. Macri es un empresario, hijo de otro empresario de la patria financiera que se benefició con la nacionalización de la deuda privada, que no puede ocultar su alegría por el triunfo de su amigo Piñera en Chile, rico empresario como él y socio menor del imperialismo yanqui. Esto sólo por nombrar algunos de los ejemplos paradigmáticos. Todos cuestionan los decretazos K, pero están a favor de seguir pagando la deuda y lo dicen claramente. Duhalde, Reutemann, Carrió, Morales, Alfonsín, Cobos, Stolbizer, Binner, Sabatella… todos quieren pagar la deuda externa. Por eso, son lo mismo, están al servicio de los grandes usureros y el imperialismo
¿Qué podríamos hacer con esa plata? El Fondo del Bicentenario que Cristina Fernández de Kirchner decretó formar es de 6.569 millones de dólares: 2.187 millones irían para los organismos financieros multi-laterales -tipo BID o Banco Mundial- y los otros 4.382 millones serían para los bonistas privados, que en esencia son los llamados “fondos buitres”, cuyos dueños a su vez son los grandes bancos imperialistas. En vez de utilizar gran parte de los ahorros del país para pagarle a toda esa manga de usureros el fraude de la deuda externa, si nosotros fuéramos gobierno a esa plata le daríamos un destino totalmente opuesto: cumplir con la tremenda “deuda interna” que hay en la Argentina. ¿Qué podríamos hacer, por ejemplo, con ese enorme Fondo del Bicentenario? Construir 260.000 viviendas. Como el costo de construir una vivienda popular de calidad hoy ronda los 25.000 dólares, en vez de pagar la deuda externa se podrían hacer 260.000. Este plan de viviendas masivo, además de resolver el problema habitacional de miles de familias que hoy no pueden acceder a la casa propia, generaría más de 700.000 nuevos empleos en la construcción y en sus industrias conexas. Crear 1.700.000 nuevos empleos. En este año, los 100.000 empleos creados a través de cooperativas insumirán 1.500 millones de pesos, entre sueldos, herramientas y materiales. Como al pago de la deuda el gobierno K quiere destinar 25.000 millones, que es casi 17 veces más, con esa plata se podrían crear 1.700.000 nuevos puestos de trabajo, además de hacer arreglos en barrios, escuelas y hospitales. Renovar todo el sistema ferroviario. Otra alternativa en vez de pagar deuda trucha sería reparar a nuevo los 28.000 kilómetros de vías férreas hoy en uso. Esto permitiría elevar a 120 km por hora la velocidad promedio de los trenes, el triple de la actual. Y además se podría comprar material rodante nuevo: 500 locomotoras diesel eléctricas, 1.500 coches remolcados para pasajeros y 15.000 vagones para carga. Desde ya, ni los Kirchner ni ningún otro gobierno capitalista será consecuente en adoptar estas medidas. Nosotros creemos que es posible hacerlo como parte de un plan económico distinto y con un gobierno de los trabajadores y el pueblo, lo que requiere una pelea más de fondo. Más allá de eso, conocer y difundir todo lo que se podría hacer con los millones de la deuda nos fortalece para seguir peleando por el no pago.
MARCHA UNITARIA CONTRA EL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA
NO AL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA
Con otro decretazo, Cristina creó el Fondo del Bicentenario y destinó 6.569 millones de dólares de las reservas del Banco Central a pagar la deuda externa. A su vez el neoliberal Redrado, puesto por los K, resiste como titular del BCRA pero también plantea pagar. Lo mismo Cobos y toda la oposición de derecha, que critican la forma pero no el fondo de lo que hace Cristina.
Pero la deuda externa es doblemente ilegítima: la empezó la dictadura militar, y los gobiernos posteriores la pagaron a costa del pueblo y sin jamás consultar nada.
En este año del Bicentenario de la Independencia, el gobierno K y la vieja dirigencia quieren cumplir con los usureros de la dependencia. ¡No! Hay que unir fuerzas para impedirlo y que toda esa plata quede para pagar la deuda interna, en trabajo, salarios, jubilaciones, vivienda, salud y educación. Y rechazar el embargo yanqui de los fondos buitre, a los cuales Cristina les abrió la puerta con sus decretos
Las causas del decreto K
Como sigue la crisis capitalista mundial y acá baja la recaudación, los K quieren manotear las reservas del Banco Central con dos objetivos principales:
1. Recomponer relaciones con el imperialismo y sus organismos financieros. O sea, que el país siga atado a esa rueda eterna de pagar a costa del pueblo, volver a pedir prestado y seguir debiendo.
2. Seguir haciendo caja para comprar las voluntades políticas de gobernadores, intendentes y punteros en vistas a la elección del 2011, ante un odio popular que crece día a día.
La “oposición” quiere pagar
Casi toda la oposición parlamentaria criticó el decreto K y pide convocar al Congreso. Pero para Cobos, Alfonsín, Macri, Reutemann, Carrió, Binner y demás políticos del sistema lo único grave son los vericuetos institucionales. La deuda la quieren pagar. Y los dirigentes de la CGT y la CTA, que en otros momentos hablaron de moratoria o no pago, ahora unos apoyan a Cristina y otros se callan la boca.
Nosotros rechazamos los decretazos y creemos que en todo tema clave se debería consultar al pueblo. Pero acá el eje es si hay que pagar la deuda o no. Y al igual que los K, toda la “oposición” dice que sí.
Unir fuerzas por el no pago
En vez de pagarle a toda esa manga de buitres y usureros, esa plata debe usarse para dar respuesta a las necesidades sociales. Eso sólo lo podemos lograr con una fuerte presión y movilización popular. Y si algo debiera hacer el Congreso es investigar la deuda, como lo ordenó hace años el fallo del juez Ballesteros y hasta ahora no se hizo, y mientras se investiga suspender todo pago.
Con Vilma Ripoll y Marcelo Parrilli, repudiamos la medida K y le pusimos un “candado” al BCRA para que no se lleven las reservas. Pino Solanas y Proyecto Sur hablan de investigar la deuda, pero no llaman a la movilización.
La única forma de lograr de que se logre el no pago o la investigación, es siendo miles en la puerta del congreso para exigirlo. El lunes 11 hicimos un acto unitario en Congreso. Llamamos nuevamente a movilizarze este viernes 22 de enero a la puerta del Congreso desde las 17hs contra el pago de la deuda fraudulenta! Llamamos a la más amplia unidad de acción a todos los que sostenemos el no pago de la deuda.
¡No pagar la deuda externa! ¡Es toda ilegítima!
¡Ni con los K, ni con Redrado y la oposición de derecha!
¡Plata para trabajo, salarios, jubilaciones, salud y educación!
EL PACTO POR LA RECONSTRUCCIÓN DEL RÉGIMEN BIPARTIDISTA Y POR EL PAGO DE LA DEUDA EXTERNA USURERA
¿ ..."combatiendo al capital"... ?
"Con o sin Redrado, del Banco Central no debe salir ni un solo dólar para pagar ese fraude que es la deuda externa. Tanto los K como Redrado y la oposición de derecha coinciden en pagar y volver al FMI. Sólo si ganamos los trabajadores y el pueblo esos millones se destinarán a dar trabajo, vivienda, salud y educación."
Los K se arrodillan ante el imperialismo
El gobierno anunció la creación del “Fondo del Bicentenario para el Desendeudamiento y la Estabilidad”. Es para pagarle más de 6.500 millones de dólares a los buitres externos. Una vez más dejan de atender los reclamos de los trabajadores y sectores populares del país, para pagarle a los usureros. Es de un cinismo sin límites en el 2010, año del Bicentenario de la Independencia, los Kirchner se arrodillen así ante los acreedores. No habría que pagar ni un peso de la deuda y destinar esos recursos a satisfacer las necesidades sociales. Numerosos gremios salen a reclamar aumentos salariales y los desocupados luchan por trabajo genuino o que al menos no se caigan los planes y haya algún aumento. Esto refleja un panorama nacional donde el impacto de la crisis capitalista mundial ha profundizado la pobreza, la miseria y la desigualdad social, con incremento de la desocupación y reducción de salarios por la vía de las suspensiones. Como línea general, el gobierno nacional y sus socios provinciales han salido al cruce de los reclamos con el argumento de que “la crisis es grave”, que “ha pegado fuerte”, que las provincias y el Estado nacional están “en “déficit presupuestario” y que por lo tanto “de aumentos de sueldo, ni hablar”. Por otra parte, desde hace ya varios meses se sabe que al menos 15 provincias tienen sus cuentas en rojo y por ende dificultades para pagar los salarios de sus trabajadores. Entre ellas están nada menos que Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Mendoza que son las más pobladas. Esto refleja la gravedad de los problemas económicos del país. Por eso resulta una burla total que el gobierno de Cristina haya salido a anunciar con bombos y platillos, como si se tratara de una medida progresiva o favorable para el país, que creará este Fondo del Bicentenario. Llaman “desendeudamiento” a pagar una deuda externa fraudulenta. Y llaman “estabilidad” al ajuste antipopular que significa destinar 6.569 millones de dólares de las reservas del Banco Central (el 37% del total) a pagarles a los bonistas extranjeros. En realidad, con esta medida se les va a pagar deuda trucha a los grandes fondos buitres que vienen apretando a la Argentina desde hace años, cuando quedaron por fuera del canje y ahora cobrarían al contado gracias a los oficios de los Kirchner. Pretenden hacernos creer que mediante estos pagos preventivos el país estaría en mejores condiciones para el 2010, que seríamos “un país confiable” y que la calificación subiría, lo que potencialmente atraería inversores y créditos más baratos. ¡Son todas mentiras! Lo que hacen es cumplir con las órdenes de la embajadora yanqui, que exigió “seguridad jurídica”. Hipotecan aún más el futuro del país, usando reservas genuinas que son el ahorro de todos los argentinos para pagarles a los usureros internacionales. Que utilicen reservas para “honrar” una deuda ilegítima es ya de por sí grave. Que además quieran encubrirlo con doble discurso como una medida progresiva es una estafa política. Pero denominar Fondo del Bicentenario, justo en el 200º aniversario de la independencia nacional, a una medida tan de derecha y que reforzará la dependencia del imperialismo es directamente una ofensa a la dignidad de los trabajadores y el pueblo y a la soberanía del país. Con los 6.569 millones de dólares de este vergonzoso Fondo se podrían atender muchos reclamos internos. Por ejemplo, construir 260.000 viviendas populares, a un costo de 25 mil dólares cada una, lo que además generaría 700.000 mil puestos de trabajo en la construcción y las industrias conexas. Esto solucionaría, aunque sea en parte, el reclamo que hoy están haciendo los desocupados. Repudiamos esta medida del gobierno K y llamamos a luchar contra ella. Sostenemos que no hay que pagar ni un peso, ni un dólar de esa deuda mentirosa, y hay que usar ese dinero para atender la deuda interna, asegurando los salarios de los trabajadores en todas las provincias y dando respuesta a las necesidades sociales.
Somos un Partido de Izquierda a nivel nacional que defiende y apoya los derechos de los trabajadores y estudiantes de los ataques de los gobiernos que hemos tenido y del Gobierno de Cristina K al día de hoy. Nuestra referente es Vilma Ripoll. Tenemos la idea de que para avanzar por más, debemos saber escucharnos y trabajar con diferencias con el conjunto de organizaciones y compañeros de izquierda independientes. Por eso estamos construyendo este proyecto de Nueva Izquierda, que trabaje sin fragmentaciones y en unidad, siempre del lado de los trabajadores. Porque creemos que las salidas capitalistas no son solución, para nosotros hay que luchar por una sociedad distinta, por un país socialista y democrático.