domingo, 13 de septiembre de 2009

El país en crisis, la educación postergada...
Unidad en la diversidad para transformar la realidad

¿Por qué la educación, como tantas otras necesidades sociales, está postergada? Veamos algunas cositas...
El tan celebrado “dialogo político” donde el gobierno llama a “negociar propuestas” con una oposición neoliberal y privatista, no parece estar discutiendo los problemas que nos afectan a todos. Pareciera que están más preocupados por ver como llegan ellos al 2011, asegurando las grandes ganancias de los sectores del poder económico, mientras nosotros no podemos llegar a fin de mes… en fin.
El IndeK nos dice que estamos en el país de las maravillas, mientras decretan aumentos en las tarifas de gas y electricidad en plena ola polar y miles de trabajadores están perdiendo su trabajo o viendo reducirse su salario ante la inflación. El sistema de salud colapsó con la Gripe A , mientras se va incubando un nuevo brote de dengue sin que se escuche. En el país del trigo y la carne, crece la pobreza y desnutrición (30% de los menores de 6 años sufre desnutrición) se agranda la brecha entre ricos y pobres, las “enfermedades de moda”, afectan notablemente a sectores sociales, que ni siquiera tienen monedas para viajar hasta un hospital (ni hablemos de comprar el Tamiflu) y hay más de 2 millones de jóvenes que pierden las expectativas de mejorar su futuro, sin acceso a la educación y “rebotando” en las entrevistas de trabajo.
La educación pública es parte de esta realidad, un engranaje un tanto corroído. Desde hace años hay un plan de desfinanciamiento muy severo que se manifiesta en la cantidad de docentes mal pagos o laburando gratis, en los problemas edilicios, y medidas de “descentralización” (cada provincia o municipio se hace cargo a su criterio y posibilidades), a la par que se quitan contenidos y materias, mientras las becas estudiantiles y para investigación son escasas y miserables.
En la UBA la cosa no es para menos la realidad es que la devaluación de nuestros títulos es cada vez más marcada.
¿Sabías que el “mercado laboral” prefiere egresados con títulos de maestrías o doctorados? ¿Sabías que una maestría en Psico vale $290 por mes más gastos de matrícula – y el doctorado es aun más caro-?
Se hace difícil investigar sin recursos, como en medicina donde no hay gas ni siquiera para prender un mechero, o cursar en una facultad en peligro de derrumbe como sociales, y hasta es una aventura ir al baño en nuestra facultad, donde no sabemos si se nos cae el techo.
Ni hablar que cada cuatrimestre se hace más difícil cursar en horarios cada vez más reducidos, con el corralito de las 4 materias y ahora sin cursos de verano. El mandato de Slapak está terminando con un balance muy positivo para las empresas que hacen convenios con nuestra facultad, y con uno muy negativo en las condiciones de cursada, docencia e investigación.

¿Muchas cosas? …evidentemente es hora de abrir el debate de qué universidad tenemos y cuál queremos. Creemos que estamos muy lejos de una universidad que produzca ciencia al servicio de la transformación social. Más bien tenemos una universidad que tiende a repetir, sin cuestionamiento alguno, los saberes ya existentes y con planes de estudio hechos entre unos pocos.
Creemos que es necesario organizarnos, reunirnos, escucharnos, creando espacios colectivos para transformar esta realidad. Y para eso es necesario llenar de contenido y participación las herramientas que tenemos. Hoy el centro de estudiantes se encuentra vacío de participación y es sumamente importante que eso cambie. Quedó comprobado en los últimos años que con un centro que se diga de “izquierda y de lucha” no es suficiente para que los estudiantes estemos mejor. Para cambiar no sólo hay que interrogar los discursos sino también las prácticas: si no convivimos con diferencias, si se imponen políticas y propuestas sin un sustento real, y si los estudiantes no somos consultados para decidir qué cosas tiene qué hacer el CEP, difícilmente los estudiantes podamos encontrar en el Centro un espacio colectivo para defender nuestros derechos y pelear por lo que queremos.
Por eso creemos que debemos agruparnos con nuevas lógicas. En el período que se viene, construir un Centro donde se decida “desde abajo hacia arriba”, más que un anhelo es una necesidad. Y para esto es fundamental fomentar la participación, democratizando los espacios del CEP.
A su vez, los estudiantes precisamos Consejeros Directivos que nos representen y peleen por nuestros problemas concretos. Y para ello, deben utilizar este espacio no como tribuna “política”, como hacen algunos consejeros, sino para participar en un terrero cruzado de disputas académicas y de Poder, donde los estudiantes tenemos que dar pelea. La despreocupación por nuestros problemas concretos, es lo que llevó al Partido Obrero (EPA) a votar a Slapak como Prof. Emérita en el Consejo Superior, sin hacer ningún señalamiento acerca de lo que implicó para los estudiantes su paso por la Facultad, más allá del currículum académico que tenga.

PARA CAMBIAR ES NECESARIO QUE DEMOS UN PASO
Desde el MST invitamos a todos los estudiantes a construir espacios colectivos democráticos, gestando puntos de acuerdo y elaborando propuestas diversas que podamos hacer en común. Creemos muy importante recuperar el CEP en manos de los estudiantes y postular Consejeros Directivos que trabajen en ese sentido. Para abrir una nueva etapa en nuestra facultad llamamos a todas las agrupaciones y estudiantes no agrupados que quieran enfrentar los planes anti-educativos del gobierno y de las autoridades universitarias, y estén dispuestos a crear un proceso de transformación del CEP, a construir una nueva Alternativa que sume esfuerzos por transformar esta realidad.
Unidad en la Diversidad …un paso necesario, un paso gigante.

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